Por más de 50 años, Montecatini ha sido reconocido en Mendoza entre otras cosas, por ser el creador de los famosos “Capelettis a la Caruso”. Una receta distintiva, que ha logrado traspasar las barreras nacionales, para convertirse en un plato ícono de la gastronomía.

He aquí su historia…

Transcurría una noche fría y lluviosa del año 1967, cuando una pareja ingresó a Montecatini. Fueron recibidos por Nicola, uno de los dueños, que en italiano les dijo “benvenuto”. Los clientes consultaron si no era tarde para cenar, comentaron que recién salían de trabajar y no habían tenido tiempo de festejar su aniversario. Nicola, conmovido por esto, les dijo que podían quedarse y que además los iba a agasajar con un plato de Pastas único, que reuniera las recetas típicas de su Italia natal y su amada Mendoza. Mientras se dirigía a la cocina, Nicola iba recordando los hermosos momentos de su infancia y todo lo que aprendió en su tierra. Se puso el delantal y miró a su alrededor, vio los Capelettis frescos hechos por él mismo y los puso en el agua. Puso la sartén en el fuego, junto con los hongos, jamón cocido y pollo, mientras recordaba el aroma de los bosques y las granjas de su pueblo. Para terminar agregó crema y dejó reposar a fuego lento. En ese momento, recordó el “Ingrediente Secreto” que su Nona le ponía a la vieja receta familiar y decidió añadirlo. En una terrina de barro sirvió los Capelettis junto a la deliciosa salsa, espolvoreó queso rallado y puso todo en el horno a gratinar. Cuando los clientes probaron el plato, quedaron maravillados por el color, aroma y sabor que nunca más pudieron olvidar. Desde ese día, los Capelettis a la Caruso, se transformaron en el plato insignia de Montecatini, siendo el plato preferido por más de 4 generaciones de clientes. Han pasado casi 50 años de aquel momento y los Capelettis a la Caruso siguen siendo tan ricos como el primer día.